Un recuento hecho por la Asociación de Concesionarias de Obras de Infraestructura Pública, Copsa, muestra que las rutas interurbanas operaron de manera continua, mientras que las autopistas urbanas, aeropuertos, cárceles y hospitales concesionados no sufrieron daños.

Los distintos medios internacionales han mostrado cómo otros países elogian el buen comportamiento de la edificación en Chile ante un terremoto de gran magnitud, como el ocurrido el miércoles 16 de septiembre. Un recuento de las obras concesionadas y su estado luego del fuerte sismo y posterior tsunami, confirma esta aseveración: los equipos de emergencia actuaron rápidamente y de acuerdo al protocolo, obligando a detenciones y desvíos hacia una sola pista en los casos de riesgo de derrumbe, lo que permitió que el país mantuviera su conectividad a través de las carreteras urbanas e interurbanas concesionadas.

Ruta 5 Norte

Las principales dificultades se vivieron en las rutas más cercanas al epicentro. Es el caso de lo ocurrido en la Ruta 5 Norte, Tramo Santiago- Los Vilos, donde se produjo un leve descenso en el terraplén del acceso Norte del Puente Totoralillo, a la altura del Km 211, pero que no afectó la operatividad de la autopista; además de rodados menores en la Cuesta el Melón y en la variante a Los Vilos (Km 220 y km 224).

Si bien, Autopista del Aconcagua implementó de inmediato acciones de restricción de tránsito señalizada, la ruta siempre estuvo habilitada, aunque cabe mencionar que, dada la alerta de tsunami para las costas chilenas, Carabineros cortó el tránsito a la altura de los kilómetros 146, 156 (La Ligua, dirección Norte) y 188 (Los Molles, dirección Sur), siendo levantada esta medida por la autoridad alrededor de las 06:30 horas del día 17 de septiembre.

En el Tramo Los Vilos – La Serena de la Ruta 5 Norte, Autopista Elqui registró derrumbes de material provenientes de taludes, en cerca de 100 puntos. También sufrieron deformaciones y agrietamientos en otros 30 sectores, los que están siendo monitoreados permanentemente sin afectar el tránsito ni presentar riesgos para las personas.
La situación más crítica se produjo en 2 puntos de la ruta, en los que la concesionaria resolvió implementar medidas de tránsito alternado: en el km 350, debido a un derrumbe que obstaculizó una calzada y en el sector del Puente El Teniente, donde los terraplenes de acceso a la estructura sufrieron descensos. Ambas emergencias fueron superadas en la madrugada del día 18, de manera provisoria y mientras la concesionaria ejecuta los trabajos definitivos. Sin perjuicio de lo anterior la ruta mantuvo su conectividad.

El Presidente de Copsa, Juan Eduardo Saldivia, destacó la rápida respuesta que tuvieron las concesionarias frente a la emergencia. “La infraestructura concesionada no sólo está diseñada y construida de acuerdo a la normativa sísmica que exige nuestro país y las bases de licitación del Mop; después del terremoto del 27 de febrero de 2010, muchas de nuestras rutas reforzaron sus estructuras y hoy vemos los resultados de esta gestión. Un ejemplo de ello es el refuerzo ejecutado por Autopista del Aconcagua en el paso superior La Calavera Oriente, el que permitió un comportamiento óptimo de la infraestructura, sin que sufriera daño alguno”, agregó Saldivia.

Centro Sur

Hacia la zona centro sur, Autopista Los Andes registró daños en un muro de contención ubicado en el kilómetro 17 del sector Monasterio, el que no interfiere con la operación normal de la ruta y está siendo evaluado para su reparación

En la Ruta 5 Sur hubo cortes de luz intermitentes en el Tramo Santiago- Talca, lo que fue superado habilitando grupos electrógenos en las plazas de peaje. No hubo daños asociados a la infraestructura.

Las demás rutas interurbanas concesionadas no fueron afectadas por el terremoto y operaron en forma habitual.
Respecto de las autopistas urbanas concesionadas, en todas ellas el comportamiento fue ejemplar, sin daños ni problemas de desplazamientos durante ni después del sismo.

Similar es lo observado en la infraestructura concesionada de aeropuertos, cárceles y hospitales, ninguno de los cuales sufrió daños estructurales o vio afectado su normal funcionamiento, salvo por las precauciones propias de un estado de alerta.

“En este tipo de emergencias, en las que las personas son afectadas de manera tan dramática, creemos que nuestro aporte principal no sólo tiene que ver con la diligencia con la que actúan los equipos de emergencia de las autopistas, rutas, hospitales, cárceles y aeropuertos concesionados; sino también con la agilidad con la que las empresas son capaces de habilitar, reparar y reconstruir la infraestructura dañada. Nuestra obligación legal es actuar con rapidez y eficiencia y eso es lo que hacen las concesionarias”, dijo Juan Eduardo Saldivia.

 

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