En la carta, Juan Eduardo Saldivia responde a una editorial de este medio que hace referencia a las renegociaciones de contratos entre el Gobierno y las empresas concesionarias.

Santiago, 14 de marzo de 2016

Señor Director:

La editorial del viernes 11 de marzo referida a la Industria de Concesiones y en particular a las renegociaciones de contratos entre concesionarios  y Gobierno plantea que “una licitación competitiva es mejor para la sociedad que una negociación directa con el concesionario”. Permítame discrepar de tan categórica afirmación. Hay casos en que el interés general exije una pronta solución a un determinado problema y lo razonable es que se aborde por la vía de la renegociación; y hay otros, en que lo mejor para la sociedad, el interés público y la industria es esperar una nueva licitación. No creemos que sea bueno para el sistema – y el país- condenar per se la actualización o mejoramiento de la infraestructura concesionada mediante la utilización de un mecanismo contemplado en la ley: que el concesionario desarrolle nuevas inversiones y que se le retribuya por hacerlo. Sí, ello requiere la máxima transparencia. ¡El Consejo de Concesiones tiene que hacer lo suyo!

Compartimos la preocupación de El Mercurio por la capacidad limitada del Estado para tomar decisiones oportunas. El Estado requiere cambios urgentes para fortalecer la institucionalidad de Concesiones, los procesos de toma de decisiones, de planificación, de generación y gestión de proyectos.

Copsa propuso hace tiempo la creación de una Agencia de Concesiones: una entidad del Estado independiente, con un Gobierno Corporativo profesionalizado y con la capacidad de generar carteras de proyectos e inversión que no dependan de los ciclos políticos ni del gobierno de turno. Lamentablemente esta idea no ha prosperado. Desde junio del año pasado, el Congreso tiene para su discusión un proyecto de ley que crea la Dirección General de Concesiones. Un paso – hemos dicho tímido – pero un paso. Esperamos que se concrete, al igual que las definiciones respecto del Fondo de Infraestructura. Creemos que una adecuada combinación le dará mayor gobernabilidad y capacidad al socio Estado.

Mientras no contemos con una institucionalidad de Concesiones acorde a los desafíos del país y pese a las buenas intenciones del ministro del ramo, será muy difícil proyectar, planificar y ejecutar en los tiempos requeridos e incluso tomar las decisiones adecuadas sobre que conviene más: negociar la ampliación de una concesión o esperar a una nueva licitación para mejorar los estándares de la infraestructura.

Juan Eduardo Saldivia Medina

Presidente Copsa A.G.