Cámaras para detectar infracciones en el sector oriente de Vespucio vuelven a estar operativas

Actualmente están en marcha blanca y el 6 de marzo volverán a sancionar a los automovilistas que transiten por las pistas “Solo bus”, quienes arriesgarán multas de hasta 1 UTM ($62 mil).

Con la construcción de la Autopista Américo Vespucio Oriente I, las cámaras que infraccionan el uso de la pista “Solo bus” habían sido inhabilitadas en 2019. Sin embargo, a partir del 6 de marzo volverán a estar operativas para multar a quienes hagan mal uso de las vías exclusivas para las micros.

Son 33 puntos de monitoreo en el sector oriente que volverán a captar a los infractores en dicha zona, que abarca Vitacura, Las Condes, Ñuñoa y La Reina, desde Av. Larraín hasta la Costanera Norte.

De todas formas, el ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, dijo: “Estamos iniciando un período en que vamos a informar a los usuarios que estamos retomando esta actividad”.

Y es que el vehículo que sea captado por dos cámaras consecutivas arriesga una multa que va desde 0,5 a 1 UTM ($31 mil a $62 mil).

“Por este corredor de buses circulan 20 servicios y cada día laboral pasan cerca de 100 mil personas, y esta fiscalización nos va a permitir que estas personas tengan cada día mejores tiempos de viaje, menores tiempos de espera y un mayor estándar de comodidad, al aumentar la capacidad de transporte”, dice Muñoz.

Actualmente en el Gran Santiago hay cerca de 200 puntos de monitoreo en diferentes comunas, los que controlan vías priorizadas y patentes, y próximamente el Ministerio de Transportes buscará instalar otros 300 para la fiscalización de pistas “Solo bus” y otras vías exclusivas.

Además, cuando se publique el reglamento para el Centro Automatizado del Tratamiento de Infracciones (CATI) y comience su implementación, estas mismas cámaras servirían para multar a quienes circulen en exceso de velocidad o no respeten luces rojas.

El investigador del Cedeus y académico de la U. de Chile, Rodrigo Mora, dice que el “que se restituya es de toda lógica. Lo que hay que mejorar son las condiciones de quienes viajan en buses, que probablemente son más pobres y vienen de más lejos, en desmedro de aquellos que contaminan mucho más, tienen más ingresos y que en el fondo viajan más cómodos. Tenemos que hacerles más fácil la vida a quienes se mueven en bus”.

Discrepa el académico Diego Bozzano, de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la U. Adolfo Ibáñez, quien menciona que “si bien existe una multa y su valor está impuesto, esto no logra tener una eficacia realmente alta entre los automovilistas”.

“No logra generar el efecto buscado de evitar el uso de pistas exclusivas por parte de automovilistas (…). El ideal sería que en vez de existir una pista exclusiva, hubiera un corredor de buses independiente del resto de las vías”, dice Bozzano, y agrega que “se deben buscar nuevas soluciones para el transporte público de superficie, puesto que actualmente no está siendo requerido por el público general”.

Patricia Galilea, ingeniera en transportes de la U. Católica, plantea que el anuncio es positivo y dice que en la zona no sería posible realizar corredores de micros, sobre todo ahora que el parque del medio fue reconstruido. Así, observa que en este caso “las pistas ‘Solo bus’ tienen un rol muy importante, porque nos ayudan a respetar un espacio vial en donde tiene más importancia el bus, que lleva a muchas más personas. Y sin las cámaras, la experiencia que había en Chile es que no se respetaban”.

Inhabilitación

Una de las críticas que realizan los académicos consultados corresponde al hecho de que se hayan inhabilitado las cámaras. Según Mora, “se les había prácticamente entregado a los automovilistas la facilidad de movilizarse por la pista ‘Solo bus’, lo que lo hizo muy poco eficiente”.

“Lo extraño es que se haya permitido esta medida, porque el gobierno anterior impulsó la construcción de pistas ‘Solo bus’ y también medidas de fiscalización de esas pistas en otras partes”, dice.

Galilea apunta: “No nos comportamos muy bien. Estas pistas dejaron de tener prioridad y los buses terminaron en el taco. Esto atrasa mucho sus recorridos y no se vuelven una alternativa atractiva para los usuarios (…). Los carteles siguen estando, pero la gente se acostumbró a no respetar esa vía”.

Sin embargo, miembros de la administración anterior cuentan que ello se debió a que el parque automotor que utilizaba el sector era muy grande, y que haber destinado además una pista exclusivamente a las micros en plena fase de obras “habría implicado colapsar la avenida”.

Debido a la gran cantidad de desvíos de calles que había por la construcción, “entender cuál era la pista exclusiva tampoco era sencillo”, señala una fuente, que añade que “el sentido de las cámaras es priorizar el transporte público, no se busca cursar infracciones. Habríamos estado sacando infracciones por gente que no se dio cuenta y se cambió de pista”.

Flujo

Cien mil personas se trasladarían en un día laboral mediante las micros en la zona.


Fuente: El Mercurio